Nuevo Papa debe dialogar con todos, menos con el demonio
Así lo recomendó monseñor Julio César Vidal, obispo de Cúcuta, en entrevista con este medio y al ser consultado sobre el perfil de quien suceda a Benedicto VXI como nuevo Pontífice de la Iglesia católica.
“Tiene que ser una persona con capacidad de diálogo con todo el mundo, menos con el demonio porque ese ya no se convierte”, indicó Vidal. “De ahí en adelante tiene que entrar en plática con todos los estamentos, las culturas y corrientes de pensamiento”.
El director pastoral de las iglesias colombianas, monseñor Héctor Fabio Henao, coincidió con el prelado de Cúcuta al señalar la necesidad de que el nuncio de Cristo elegido por el Colegio Cardenalicio luzca cercano a los hombres y lidere la lucha contra la miseria y la inequidad de las naciones.
El obispo Vidal, reconocido por haber servido de interlocutor en varias ocasiones entre el Gobierno colombiano y los grupos ilegales, fue enfático al enunciar las cualidades del nuevo pontífice:
- Ungido de gracia divina. Es decir, que tenga a Dios como centro de su vida diaria y que naturalmente imite a Cristo.
- Formado en doctrina, con amplios conocimiento en teología por ejemplo, y en otras ciencias que le ayuden a comprender el mundo contemporáneo.
- Investido de caridad pastoral, capaz de amar al hombre, al mundo y a las comunidades. El hombre de cualquier cultura, y en cualquier latitud, debe sentir el amor misericordioso de Dios.
El prelado colombiano dijo, también, que el sucesor de Benedicto XVI debe tratar de comprender a la humanidad actual. “No para aceptar lo que es inaceptable, sino para ayudarle y ofrecerle con cariño y con amor lo que ésta necesita”.
Desafíos eclesiales
De acuerdo con expertos en la materia, la tarea de los purpurados recién inicie el cónclave no sólo será la de elegir al Pontífice católico 266 sino, también, reflexionar sobre lo que requiere la Iglesia para enfrentar la andanada de críticas que le llueven por causa de los escándalos de homosexualismo y pederastia en sus filas.
“Justamente de ello están hablando los cardenales en Roma”, afirma Monseñor Henao. De hecho, uno de los grandes desafíos del Pontífice electo “será adelantar un programa de nueva evangelización, donde la Iglesia responda a la situación del mundo contemporáneo y a los cambios que ha habido en todos los niveles: en el cultural y social”, detalla.
Medios de comunicación han asegurado que fueron, precisamente, los escándalos y las conspiraciones en el seno de la institución católica los que mermaron el espíritu y la salud de Benedicto XVI, tras ocho años al frente de ella.
* Por JUAN CAMILO HERNÁNDEZ